lunes, 6 de abril de 2009

MARRUECOS: Expulsion de misioneras por proselitismo

Marruecos dio hoy un nuevo paso en su campaña para "preservar los valores religiosos y morales de la sociedad" marroquí con la expulsión del país -sin juicio ni contacto con la embajada española- de cuatro evangélicas españolas y de una alemana acusadas del "delito" de hacer proselitismo.
Las detenidas, que prefieren que sus nombres no sean dados a conocer, fueron trasladadas por carretera al puerto de Tánger (350 kilómetros) desde donde embarcaron la mañana del domingo 29 de marzo rumbo a Algeciras. Cuatro de ellas tienen residencia en Málaga, pero la quinta vive en Marruecos por lo que teme no poder regresar al país donde reside.
Según informaron a Efe fuentes cercanas a la investigación, los agentes las sorprendieron en "flagrante delito" mientras realizaban "un acto de proselitismo" en un céntrico apartamento de Casablanca, la capital económica marroquí.
El consulado español en la ciudad agregó que en el grupo, de unas 17 personas, había también marroquíes y una iraquí. Sin embargo, fuentes cercanas a la expedición evangélica aseguran que se trataba de un "encuentro de comunión" en un recinto cerrado en el que sólo había mujeres cristianas y ninguna musulmana por lo que no se las puede acusar de mantener una "reunión de proselitismo".
INFORMACIÓN DEL GOBIERNO MARROQUÍ
El Ministerio marroquí del Interior informó hoy en un comunicado de que en el lugar del encuentro los agentes se incautaron de numeroso material de propaganda evangélica, incluidos libros y cintas de vídeo en árabe.
Marruecos permite el desarrollo de cultos diferentes a la religión oficial, el Islam, pero no el proselitismo, y la celeridad con la que se procedió a la expulsión de las cinco mujeres se debe a que la ley marroquí no prevé que haya juicios en los casos relacionados con esa práctica.
EMBAJADA ESPAÑOLA
Tanto la Embajada española en Rabat, como los consulados de Tánger y Casablanca aseguraron a Efe que el Gobierno marroquí no se puso en contacto con ellos para informarles de la medida.
Fuentes diplomáticas españolas destacaron en ese sentido la discreción y rapidez con la que se llevó a cabo la expulsión, pero precisaron que "no hay que ver en esta acción ningún tipo de enfrentamiento político" entre los dos países.
Asimismo, calificaron a esas mujeres más como "propagandistas" que como "misioneras", para desligar su actividad de la del resto de religiosas españolas que ejercen una labor social en Marruecos sin incurrir en ese acto penado en la nación magrebí.
CAMPAÑA CONTRA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN MARRUECOS
Su expulsión tiene lugar en medio de una intensa campaña emprendida por las autoridades marroquíes contra todas las acciones, documentos, publicaciones y libros que atenten contra los valores religiosos y morales de su sociedad.
La medida, hecha pública el pasado día 21 por el Ministerio del Interior, tiene como objetivo "preservar la seguridad moral de los ciudadanos y de nuestra sociedad para inmunizarla contra cualquier comportamiento irresponsable que esté en contradicción con su identidad y sus valores".
El comunicado se produjo dentro del marco de la lucha emprendida por Rabat contra la expansión del chiísmo en el país, que comenzó con la prohibición de la venta de libros con temática chií, tras la ruptura de las relaciones con Irán a principios de mes.
En conformidad con esa postura, las autoridades ordenaron el pasado sábado el cierre de una escuela iraquí en la capital, por "incumplimiento" de las disposiciones legales de la enseñanza privada en Marruecos y por propagación de un rito religioso.
Dentro de ese combate contra todo aquello que perjudique "los valores religiosos y morales" de la nación se incluyó también a las "voces que intentan justificar, a través de los medios de comunicación, un comportamiento despreciable, que constituya una provocación para la opinión pública nacional".
En esa misma línea, el pasado día 20 el Gobierno de Marruecos anunció la no renovación del permiso para ejercer su labor profesional a Rafael Marchante, fotógrafo español de la agencia Reuters, lo que en la práctica supone su expulsión del país.
A Marchante, del que Reuters defendió su "integridad, independencia e imparcialidad", se le acusó de haber tenido "comportamientos profesionales no conformes con la legislación vigente", y de haberse comportado "como un adversario político bajo el refugio del privilegio periodístico".
Fuente: EFE, El País. Redacción: ACPress.net



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