viernes, 5 de junio de 2009

COLOMBIA: Seis miembros de Iglesias cristianas han llegado al Senado


Los senadores Charles Shultz, Édgar Espíndola, Víctor Velásquez y Jacobo Gómez, hacen parte del 10 por ciento del Senado que tienen los grupos evangélicos. Foto: Claudia Rubio / Cambio

Está compuesta por Ricardo Arias, Édgar Espíndola, Enrique Gómez, Víctor Velásquez, Jacobo Faustino Gómez y Charles Shultz. Pero no solo por ellos, que son los recién llegados, sino también por las ya veteranas Claudia Rodríguez de Castellanos y Alexandra Moreno Piraquive, y por Manuel Virgüez y Efraín Torrado, que llegaron directamente al Senado por los votos que obtuvieron  y no como reemplazo de colegas caídos en desgracia porque supuestamente hicieron "pactos con el diablo" para aumentar el caudal electoral y conseguir una curul.

Sin descalificar a sus compañeros investigados por la Corte Suprema o la Fiscalía, reconocen que el proceso de la parapolítica les abrió las puertas del Capitolio Nacional. "Es una situación que no podemos negar pero me parece que es una oxigenación positiva -sostiene el recién posesionado Charles Shultz, reemplazo de Jorge Visbal Martelo-. Dios sabe cómo aplicará su justicia divina pero, gracias a Él, el proceso de la Justicia ha propiciado que cada vez más cristianos lleguemos al Congreso". 

Por su parte, el pastor Espíndola, que ocupa la vacante que dejó el controvertido Luis Alberto Gil, jefe de Convergencia Ciudadana, dice que es una lástima que los partidos políticos, como toda la sociedad, hayan sido permeados por grupos al margen de la ley, y agrega: "Dios sabe cómo hace sus cosas y el hecho de que nosotros hayamos llegado al Senado no es casualidad". 

Unidos por la fe

Los miembros de la 'bancada de Dios' no solo pertenecen a diferentes partidos, sino que hacen parte de distintas Iglesias cristianas pero en conjunto representan el 10 por ciento del Senado. Echan mano de pasajes de la Biblia en sus discursos y los usan también como argumentos a la hora de apoyar o negar proyectos de ley. "Sé que como miembro de La U tengo responsabilidades, pero también las tengo con la comunidad cristiana Nuevo Camino de Armenia -sostiene Arias, quien reemplazó al senador Jairo Merlano, declarado inocente por la Corte Suprema-. Por eso no tengo inconveniente en no acompañar iniciativas como la eutanasia o el aborto que promueve mi colega Armando Benedetti". 

Todos coinciden en afirmar que una cosa es la política y otra la religión, pero no descartan la posibilidad de trabajar unidos en temas de interés para sus respectivas comunidades. "Ese es un propósito del cual hemos hablado justo cuando el país atraviesa por una crisis moral y ética -sostiene Espíndola-. No solo estamos destinados a dar testimonio en las iglesias sino a aportar un mensaje de transparencia y honestidad en el servicio público".

Esperanzados, y agradecidos con Dios, algunos dicen que el próximo Congreso tendrá más senadores de Iglesias cristianas diferentes a la católica. "Ojalá alcancemos a ser por lo memos el 50 por ciento del Congreso -dice el senador Jacobo Faustino Gómez, quien con muy pocos votos llegó a ocupar la curul de Mario Uribe Escobar-. Dios sabe cómo hace sus cosas pues ni nosotros mismos pensábamos llegar al Senado, pero Él permitió que con 3.480 votos yo pueda ayudar a transmitir su mensaje en el Congreso".

La veterana de la bancada es la senadora Claudia Rodríguez de Castellanos, pastora de la Misión Carismática Internacional y quien llegó al Congreso con un considerable caudal de votos, después de que la recién promulgada Constitución de 1991 abrió espacios políticos y consagró la libertad de cultos.

Además de los 10 congresistas cristianos de la 'bancada de Dios', está Jesús Bernal Amorocho, que en más de una oportunidad se ha apartado de las decisiones de su bancada, la del Polo Democrático, para votar con los cristianos. "No soy pastor ni me he bautizado pero asisto a la iglesia Manantial de Dios y por eso voto en concordancia con los principios cristianos", le dijo Amorocho a CAMBIO.

Si en el Senado hay quienes llegaron de la mano de Dios, en la Cámara no faltan los "bendecidos", aunque su número es menor. De los 166 representantes, cinco pertenecen a Iglesias no católicas y llegaron por sus propios méritos y no por obra y gracia de la parapolítica: Luis Enrique Salas, Luis Felipe Barrios, Gloria Díaz, Rubén Darío Salazar y Alberto Gordon May. Como dice el refrán popular, de todo hay en la viña del Señor.

VOTOS CRISTIANOS

Enrique Gómez: 31.961
Ricardo Arias: 27.315
Édgar Espíndola: 24.036
Víctor Velásquez: 9.283
Charles Shultz: 8.346
Jacobo Faustino Gómez: 3.480




¡Obtén la mejor experiencia en la web!
Descarga gratis el nuevo Internet Explorer 8
http://downloads.yahoo.com/ieak8/?l=e1

No hay comentarios: