viernes, 19 de marzo de 2010

CONEP y UNICEP: El principio de la intransigencia




Al terminar de manera infructuosa, el tiempo de negociación con el CONEP y UNICEP frente a la posición que mantuvieron de no incluir la mención del Concordato en la Ley de Libertad Religiosa. El debate y posible aprobación de la misma en el Pleno del Congreso a quedado en duda. Por lo cual los representantes de la Mesa Evangélica de Trabajo, de las Fraternidades Pastorales, de los Seminarios Evangélicos de Lima y Bíblico Andino, de la Iglesia Metodista entre otros fueron atendidos por las congresistas Mercedes Cabanillas y Mirta Lazo a fin de encontrar una salida que permita no perder la posibilidad que presenta la Ley para el beneficio de miles de iglesias no católicas en el Perú.

La congresista Cabanillas mostró su gran decepción frente a dirigencias a las cuales se había escuchado y dado la oportunidad para que propongan modificaciones viables en el marco de la generación de una Ley que tiene que ser consensuada con todos los actores religiosos. Dijo que no podemos dejar de ver que en una mayoría congresal estrictamente católica, se viene aceptando este dictamen progresista en la perspectiva de las minorías religiosas. Lo cual ya es un logro.

Por su lado la congresista Mirta Lazo mostró su conformidad en la Ley, la cual es perfectible, refiriéndose a la mención del Concordato el mismo que de acuerdo a su propuesta será votado de manera separada al resto de la Ley. “Es un paso adelante” concluyó.

Organizaciones como la Asociación de Policías y Militares Cristianos también enviaron una carta de apoyo al dictamen presentado por la congresista Cabanillas; teniendo en cuenta que estamos a poco de conseguir el viejo anhelo de los capellanes evangélicos.

Igualmente el Presidente de CONPPE, Ps. David Cauracurí, entregó las firmas de varias fraternidades pastorales apoyando el dictamen.

La iglesia Alianza Cristiana y Misionera, se ratificó en su posición institucional de apoyo a la Ley.

Finalmente se concluyó en la opinión del peligro que significa tener entidades evangélicas que dicen ser representativas pero que opinan de manera diferente a sus asociados. Recordando que varios de los presentes pertenecen al Concilio Nacional Evangélico.

De no llegar a un acuerdo en las próximas horas se habría conseguido el propósito de las dirigencias de CONEP y UNICEP, de archivar el dictamen.